Guía
5 errores al importar de China (y cómo evitarlos)
No hace falta ser experto para importar bien, pero sí evitar cinco errores que se repiten una y otra vez —y que borran el margen antes de la primera venta.
1. Calcular el margen sobre el precio de fábrica
El error más común y más caro. El precio FOB es solo el principio: falta flete, seguro, aranceles, IVA, aduana y transporte interno. Calcula siempre el costo puesto en bodega antes de fijar precios. Un producto "barato" en la fábrica puede llegar caro a tu góndola.
2. No verificar la fábrica
Cerrar con el primer proveedor que responde rápido, sin confirmar si es fábrica o trading, sin ver licencia ni certificaciones. La verificación previa cuesta poco y evita el peor escenario: pagar por algo que no existe o que no cumple.
3. Cerrar volumen sin muestra aprobada
Confiar en el catálogo. La muestra física revela terminaciones, materiales y tolerancias que la ficha esconde. Nunca comprometas un pedido grande sin haber aprobado una muestra —y guarda esa muestra como referencia de calidad.
4. No inspeccionar antes de embarcar
Saltarse la inspección pre-embarque "para ahorrar". Si algo va a fallar, que falle en el puerto de origen, no en tu bodega con el flete y la aduana ya pagados. Una inspección por muestreo es la póliza más barata de toda la operación.
5. Descuidar la aduana y la clasificación arancelaria
Asumir que el despacho "se resuelve solo". Una clasificación arancelaria incorrecta o documentación incompleta inmoviliza el contenedor y se come la utilidad. Define Incoterm, documentos y aranceles del país de destino antes de embarcar, con un buen agente de aduana.
El patrón detrás de los cinco
Todos comparten la misma raíz: querer ahorrar en el control. Verificar, muestrear, inspeccionar y calcular bien parecen costos; en realidad son lo que protege el margen. El error caro casi siempre es el barato de evitar.